Una vez que te sumerges en el alucinante mundo de esta precursora banda que ha dejado una huella inborrable en nuestra memoria, te das cuenta de la capacidad de lírica que Ian Curtis poseía, asiduo lector de Kafka, fan de David Bowie e Iggy Pop, además del club de fútbol Manchester City. Curtis tenía un caractér introvertido y contaba con una voz grave y ronca que lo caracterizaba en el escenario.
Todo comienza en un concierto de los Sex Pistols al cual asisten él y su esposa Deborah Woodruffe, con quién contrajo nupcias a la prematura edad de 19 años. Ahí conoce a Bernard Sumner y Peter Hook, quienes le comentan que necesitan un vocalista para la banda que planean hacer, accediendo inmediatamente a la invitación y convirtiendose así en el vocalista y compositor de la banda. Después buscaron a un baterista y tras un largo proceso, eligieron a Stephen Morris. En ese momento la banda se llamaba Warsaw (Varsovia).
Después lograron contratarse con el sello discográfico Factory, liderado por Tony Wilson, quien fue el primero en ponerlos en vivo en la televisión y fue también quien firmó el contrato con su propia sangre, como les había prometido cuando les dijo que el, junto a la misma banda, representaban la república de Manchester, además de advertirles que no podían decir groserías. Todo iba viento en popa para ellos, hasta que después de un largo viaje de Macclesfield a Londres, donde habían tocado por primera vez, Ian sufre un ataque de epilepsia en el coche en el cual se trasladaban de regreso a su pequeño pueblo de Cheshire. Inmediatamente después, Ian fue diagnosticado con Epilepsia y el médico le dio una receta con muchas medicinas, con alto grado de efectos secundarios que podrían empeorar la condición del cantante. Comenzaba la caída libre del oriundo de Manchester, todo lo anteriormente mencionado, además de su matrimonio fallido y al que el se refirió como: "Un error", lo estaban empujando a una inminente crisis personal que planeaba ensombrecer con su prometedora carrera.
Todo esto, aunado a su nuevo romance con la pseudoperiodista Annik Honoré, su irresponsable labor como padre (de hecho, en la película Control, tiene cara de que se quiere morir cuando nace su hijo) lo tenía entre la espada y la pared. Una de las curiosidades con las que contaba el joven veinteañero era que durante sus presentaciones hacía un singular baile que simulaba sus ataques de epilepsia, y sorprendentemente, muchas veces el público pensaba que le estaba dando uno ( y le dieron varios, reales). En la otra mano, Joy Division era una banda con una fascinación hacia la cultura nazi, empezando por el nombre de la banda, el cual refiere al grupo de mujeres judías obligadas a trabajar como esclavas sexuales en los campos de concentración durante la segunda guerra mundial.
Curtis se debilitaba tanto mentalmente como fisícamente y sus palabras así lo confirmaban: "Cuando estoy ahí arriba, cantando, ellos no entienden todo lo que doy". Luchaba por continuar con sus 2 trabajos, tanto en la oficina de intercambios de trabajo como enfrente del microfono, pero no podía. De hecho, en una presentación tuvo que intervenir otra persona para que cantara en su lugar, mientras el se recuperaba, entraba por el sustituto y volvía a salir, no estaba habilitado. Joy Division, liderado por el bajo hipnotizante de Peter Hook "Hookie", como era conocido dentro de la banda, tenía la capacidad de combinar las melodías melanco-depresivas de Curtis, se dice que Ian hablaba de su natal Macclesfield dentro de las mismas, un pueblo fantasma que ha quedado en el olvido, según el mismo.
Ian nunca fue una persona de muchas palabras, ni siquiera con su esposa, a la que trataba con mucha frialidad, sin embargo nunca la trató mal. Se refugiaba en sus letras, buscaba un escaparate para distraerse de la depresión de la que sufría. Sentía una necesidad de escribir tan grande que después de enterarse de que una persona a la que había atendido anteriormente en su trabajo y había visto convulsionarse, había fallecido, decidió darle vida a la afamada canción de Joy Division "She's lost control". Asímismo, para los que no conocen esta maravillosa y se podría decir efímera banda de fines de los 70, la canción "Love will tear us apart" la escribió en referencia a su matrimonio fallido con Deborah, misma inscripción que se encuentra en su lapida, en Macclesfield.
Era Mayo de 1980 y la banda estaba a punto de partir a Estados Unidos para hacer su primer tour en aquel país. Ian Curtis yacía en sillón viendo una película llamaba Stroszek, empinándose una botella de alcohol y quedandose dormido. A la mañana siguiente se despertaría con una cara que ocultaba todo su sufrimiento, pondría un disco de Iggy Pop y se colgaría de la cocina de su casa, dejando una nota para su esposa, quien lo encontraría ahí unos momentos después. Joy Division se disolvería en New Order, banda que aún sigue en activo y se presentó en el Corona Capital 2012.
Sin duda alguna, el legado Punk de Joy Division, junto con las memorables actuaciones y letras de Ian Curtis, han abierto el camino para otras bandas como Interpol, White Lies, Bloc Party y Editors. Han pasado a la inmortalidad junto con su oscuro estilo de tocar, la preferencia por la palabra, las letras profundas, llenas de desesperación y desgracia las cuales dan tintes más legendarios al legado de la banda, el baritono de Curtis y su incomparable e imponente voz que contrastaba mucho con su forma de ser. Más bandas como estas en nuestros tiempos, por el amor de Cristo.

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